El debate hoy en día es que se debe de hacer con los antros, cerrarlos, moderarlos, restingirlos etc. Todo eso es válido ya que debe de haber un control pues al carecer de este pasa lo que actualmente esta ocurriendo con una autoridad sin valor para actuar y una corrupción total en el manejo de esos lugares que da por resultado que hoy ir a un antro sea como Pinocho en la Isla de la Diversión donde todo se permite y hay un libertinaje desmedido.
Pero los padres de familia no pueden taparse los ojos y ponerle todo el problema a la autoridad, es responsabilidad de nosotros velar por nuestros hijos, y es el que ser padre no tiene descanso, ni vacaciones es una labor de tiempo completo que debe dar por resultado hombres y mujeres formados que lleven su vida de cara a Dios y sean respetuosos de las leyes de su país, que lo amen y se den con alegría a ayudar a sus semejantes.
Si no formamos a nuestros hijos como Dios manda, luego veremos las funestas consecuencias cuando tengan problemas fuertes en sus vidas adultas, que pudieron haber evitado si los hubíesemos amado mas que a nosotros mismos
viernes, 23 de noviembre de 2007
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